CONSEJOS PARA TENER UN PAVO JUGOSO

Debe de estar completamente descongelado: Consideren un día entero de descongelado en el refrigerador por cada 2.5 kilos de pavo. Así que si lo compraron congelado o lo tienen ya guardado en el congelador tomen sus precauciones para que al momento de empezar a cocinar no tengan la sorpresa de que sigue congelado.

Limpiar muy bien: Hay que quitar las menudencias y el cuello. Limpiar el exterior e interior con agua fría y secar bien. Hay que dejar reposar durante 1 hora a temperatura ambiente antes de hornear para que se cocine más parejo.

Cubrir con los jugos: Para darle más sabor se puede cubrir con los jugos de la cocción y el caldo de pollo o vino cada 30 a 45 minutos. Esto va a hacer que la pechuga quede más jugosa.

Pavo con carne jugosa: Para que la pechuga no quede seca separa la piel de la pechuga con cuidado y embárrala con mantequilla suavizada. No olvides sazonar todo el pavo con sal y pimienta al gusto.

Tiempo de cocción: El horno debe de estar en un aproximado de 185-195°C.

La regla de cocción es 30 minutos por cada kilo de pavo o hasta que la temperatura interna del pavo (en la parte más profunda de la pechuga y en el muslo) sea de 75°C (165°F).

Piel dorada: Hay que proteger la piel, lo ideal es que quede doradita así que hay que retirar el aluminio para dejar que se dore la piel. Si todavía le falta y la piel ya está muy dorada cubre con los jugos de cocción la piel  de la pechuga y cúbrela otra vez con aluminio.

Reposo: Cuando está listo hay que dejar reposar tapado con aluminio durante 30 minutos para que los jugos se mantengan dentro y quede jugoso.